miércoles, 9 de agosto de 2017

La la land, la película que nos dice que quizá perseguir tus sueños a toda consta no es lo correcto



La la land, Damien Chazelle 2016, EEUU




(Toda la crítica es un spoiler, si no has visto la película, no sigas leyendo.)
Ese final, ese maravilloso final, ese giro inesperado de la vida que pudo ser y no fue, de la historia alternativa que existiría si ambos, o al menos uno de ellos, hubiesen dejado de lado sus sueños.
Dilema difícil el que nos plantea Damien Chazelle en esta obra maestra del CINE con mayúsculas, letras luminosas, y música de jazz de fondo.
La trama no puede ser, en apariencia, más sencilla: chico conoce a chica, o más bien, la música que brota de la rebeldía, del enfrentarse al orden establecido, del salirse de lo políticamente correcto y seguir aquello que emana desde dentro, hace que chico conozca a chica. Ese punto de ser diferentes, de no encajar, de perseguir aquello que bullía en su interior, hace que los dos protagonistas, prodigiosamente interpretados por Emma Stone (Mia) y Ryan Gosling (Sebastian) se conozcan, y a partir de ahí, surja el amor. El amor, rodeado de música y de baile y de secuencias inolvidables, bien sea por la incomparable química que desprende la pareja protagonista, bien sea por la magnífica coreografía, realización y fotografía. Luego vendrá el entenderse, el convivir, el sentir… y el malvivir; y las decisiones erróneas a las que la vida casi sin remedio te empuja. Y ella quiere abandonar su sueño, y él la persigue para convencerla de que no desfallezca. Y luego viene esa frase que dice "te querré siempre", y nos tememos que la bonita historia se escapa sin remedio.
Y a continuación, cinco años después de esa frase, viene el final. Ella ha triunfado con su película en París, se ha convertido en estrella de cine, y vuelve al bar en el que trabajaba cuando, precisamente, idolatraba ser estrella de cine. Su sueño se ha cumplido. Y él es pianista, y tiene su club de jazz, y ya no es un músico a sueldo que tocaba lo que no sentía. Su sueño se ha cumplido.
Y una noche después de un concierto... ella deja a su hija en su casa, ella sale a cenar con su marido, que es otro, y los dos van a tomar una copa a un club de jazz, que es el de Sebastian. Él toca su canción, la canción con la que se rebeló contra las ataduras del sistema, la canción que hizo que ella se fijara en él, y se identificaran sus almas gemelas. Sus miradas se encuentran mientras él está al piano y ella está sentada en la mesa, casi sin poder respirar por los azotes del vendaval de los recuerdos. Comienzan las notas, y sus cerebros rememoran, e imaginan todo lo que pudo ser y no fue, mientras el director nos lo muestra a nosotros en el nostálgico formato del vídeo de ocho milímetros… Termina la canción, y ella se va, no sin antes lanzar una última mirada hacia el escenario, donde él la mira, los dos asienten, y los dos sonríen. Los dos han alcanzado sus sueños... pero los dos se van cada uno por su lado.
¿Por qué no te fuiste con ella a París, Sebastian? ¿Por montar un club de jazz? ¿Vale más un club de jazz que esa vida en conjunto que vimos, que vivimos, en el maravilloso vídeo del posible Universo paralelo en formato de ocho milímetros?
Esa sonrisa común al terminar, en la despedida, deja el final abierto para que cada espectador piense lo que quiera. Pero el discurrir de la película parece querer decirnos, que ese amor tan bonito y tan musical que vimos, era un escollo para que los dos por separado consiguiesen lo que tenían planificado. Por ese amor, él se deja llevar por la urgencia del dinero, y ficha por una banda que le proporciona ingresos pero que lo deja vacío por dentro, que lo encasilla en la madurez y la responsabilidad, y le hace perder la esencia de su personalidad. Por ese amor, ella tiene que soportar que él se disuelva interiormente, que ya no sea ese músico apasionado que le hizo amar lo que antes ni entendía, y por eso pierde la energía que necesitaba para su propia carrera de artista.
Cuando rompen después del "te querré siempre", se liberan del amor, del obstáculo. Se separan, y finalmente logran materializar esas ambiciones que bullían en su fuero interno…
Ante este planteamiento, parece claro que el director nos está diciendo que, para conseguir tus sueños, tienes que sacrificar muchas cosas, algunas de ellas muy valiosas. Pero sinceramente, lo que visualizamos en el vídeo de esa vida que pudo ser y no fue, vale millones de veces más que una portada de revista, y por supuesto, que el más perfecto y soñado club de jazz. Sin dudarlo ni un segundo, yo escogería el amor Sebastian. Yo me iría a París, aunque fuese a tocar el resto de mi vida en un cuchitril.

lunes, 24 de julio de 2017

Esculpir en el tiempo (Andrei Tarkovski, 1988)






• Convertir el arte en ideología o tener una excesiva preocupación por el estilo, o ponerlo todo en función del éxito, es el gran error en el que puede caer el cine.

• Tender hacia la sencillez es tender a la profundidad de la vida representada pero encontrar el camino más breve entre lo que se quiere decir y lo realmente representado en la imagen finita es una de las metas más arduas en un proceso de creación.

• Durante la infancia se vive, y en adelante se sobrevive

• Para Iván, como para Kelvin o Alexander, el regreso al hogar es un fin imposible.

• La película (El espejo) hay que verla como se observan las estrellas.

• La verdad nace fundamentalmente del diálogo.

• El espectador debe añadir a la unidad de la película añadiendo elementos propios

• La poesía es un modo de ver el mundo, una forma especial de ver la realidad

• Si se ama la vida también se siente la necesidad inaplazable de reconocer esa vida, de transformarla, de contribuir a que sea mejor.

• Normalmente el encuentro con la fuente concreta de los recuerdos destruye el carácter poético de éstos

• El arte y la ciencia son formas de apropiarse del mundo, formas de conocimiento del hombre en camino hacia la verdad absoluta.

• El arte proporciona la posibilidad de que lo infinito sea perceptible.

• Las condiciones indispensables para la lucha del artista hasta llegar a su propio arte son la fe en sí mismo, la disposición de servir y la falta de compromisos externos.

• El poeta es una persona con la fuerza imaginativa y la psicología de un niño.

• La cultura de masas pensada para el consumidor, mutila las almas, cierra al hombre el camino hacia las cuestiones fundamentales de su existencia, hacia el tomar conciencia de su propia identidad como ser espiritual.

• cuando el hombre se topa con una obra maestra comienza a escuchar dentro de sí mismo la voz que inspiró al artista.

• Cuanto más escondidas estén las intenciones del autor, tanto mejor para el arte.

• Una obra de arte es tanto más elevada cuanto más inaccesible es a un juicio.

• Gracias al cine el hombre habría encontrado por primera vez la posibilidad de fijar el tiempo, pudiendo reproducirlo todas las veces que quisiera.

• La representación del tiempo es el cine, eso y nada más que eso.

• La pureza del cine no está en la agudeza simbólica, sino en el hecho de que las imágenes muestren la concreción e irrepetibilidad de un hecho real.

• La verdad hay que vivirla no aprenderla.

• Un trabajo cinematográficamente creativo exige el interés por la observación inmediata del mundo vivo, cambiante, en continuo movimiento.

• El ritmo de la película surge por analogía con el tiempo que transcurre dentro del plano.

• Cuando alguien se orienta deliberadamente por el público, estamos ante un producto de la industria del entretenimiento, nunca ante arte.

• Es bien sabido que para Cézanne, admirado e idolatrado por sus colegas, era una catástrofe que su vecino no le viera por un pintor.

• Uno solo puede dar respuestas inteligentes cuando le son planteadas preguntas inteligentes. Goethe

• El espectador solo es responsable en parte de su mal gusto; pues la vida no nos concede igualdad de oportunidades para perfeccionar nuestros criterios estéticos.

• Si el arte no se utiliza según su meta, muere.

• Una idea realmente artística es siempre para el artista algo atormentador, casi algo peligroso para su vida.

•Un artista de verdad solo tiene derecho para su actividad artística si para él es una necesidad vital.

• La  sociedad tiende a la estabilidad, el artista a la eternidad.

· Una crisis interior siempre es un intento de volver a encontrar el propio yo. Entra en un estado de crisis todo aquel que se plantea problemas intelectuales.
 

Dikoobras llegó a aquel lugar ansiado pidiendo que su hermano, de cuya muerte él era culpable, volviera a la vida. Pero cuando Dikoobras volvió de la habitación a su casa, se encontró repentinamente enriquecido. La zona le había regalado su verdadero deseo íntimo, y  no aquello que había pretendido desear. Por eso, Dikoobras se ahorcó.

sábado, 27 de mayo de 2017

La evolución creadora (Henri Bergson 1907)




· Nunca podemos volver a vivir la misma personalidad, pues habría que comenzar por borrar todo el recuerdo de todo lo que le siguió.
· Nadie, ni siquiera el artista habría podido prever exactamente cuál sería el resultado final del cuadro.
· Lo que hacemos depende de lo que somos, pero somos, en cierta medida lo que hacemos, y nos creamos continuamente a nosotros mismos.
· La vida no pierde fuerza a medida que avanza las especies que ha creado, intensificándose a medida que avanza.
· Nuestra inteligencia se subleva contra la imprevisión absoluta de las formas.
· Hablar de un fin es hablar de un modelo preexistente que no tiene más que realizarse. La vida no tiene un fin.
· La inteligencia ha sido formada por la evolución en el curso del trayecto. Ha sido recortada de algo más amplio.
· La fragmentación de la vida en individuos y especies se debe a dos series de causas: La resistencia que encuentra en la materia bruta y la fuerza explosiva que la vida lleva consigo (debido a un equilibrio inestable de tendencias)
· Cada uno de nosotros comprobará que nuestra personalidad de niño reunía en ella a diversas personas que podían permanecer fundidas juntas porque estaban en estado naciente. Esa indecisión llena de promesas es, de hecho uno de los mayores encantos de la infancia.
· El camino que recorremos está sembrado de los restos de todo lo que comenzamos a ser, de todo lo que podríamos haber sido.
· Las puertas de la vida permanecen abiertas de par en par. Es una creación que se prosigue sin término en virtud de un movimiento inicial.
· El ser vivo no es más que un lugar de paso y lo esencial de la vida está en el movimiento que la transmite.
· Los mayores éxitos han correspondido a los que han aceptado los mayores riesgos.
· Los insectos están a la altura de los humanos en el sentido de éxito evolutivo.
· Toda la evolución del reino animal se ha realizado hacia la inteligencia y hacia el instinto.
· El animal vive siempre bajo la amenaza de un cambio de dirección hacia la vida vegetativa.
· El instinto es una facultad de utilizar y construir elementos organizados; la inteligencia es la facultad de fabricar y de emplear instrumentos inorganizados.
· Instinto e inteligencia son dos soluciones a un mismo problema.
· Hay cosas que sólo la inteligencia es capaz de buscar, pero que, por sí misma, no hallará jamás. Esas cosas sólo las hallará el instinto; pero éste nunca las buscará.
· La inteligencia rechaza toda creación, rechaza que las causas formen parte del efecto.
· La inteligencia se caracteriza por una natural incomprensión de la vida.
· El instinto está moldeado en la propia forma de la vida.
· El instinto es simpatía. Si dicha simpatía pudiera extender su objeto y reflexionar también sobre sí misma, nos daría la clave de las operaciones vitales.
· Todo sucede como si la intervención de la inteligencia sobre la materia tuviese como objeto principal dejar pasar algo que la materia detiene.
· Cuanto más inteligente es un animal más tiende a reflexionar sobre las acciones mediante las cual utiliza las cosas.
· La inteligencia tiene como función abarcar la naturaleza por completo.
· Es el ser mismo, en sus profundidades, lo que alcanzamos mediante el desarrollo combinado y progresivo de la ciencia y la filosofía.
· Cuanta más complicación se introduce para analizar un objeto, más complicado es el orden que nos encontramos.
· La matemática representa simplemente el sentido en el que recae la materia. El conjunto podría haber sido muy diferente y también acertar.
· Una obra de arte se podría decir que manifiesta un orden perfecto.
· La vida, considerada como evolución creadora, trasciende su finalidad
· De los fenómenos astronómicos se dirá que presentan un orden admirable porque se pueden predecir matemáticamente. Y se hallará un orden no menos admirable en una sinfonía de beethoven que es genialidad y originalidad, imprevisibilidad misma.
· Es preciso que millares y millares de seres se repitan unos a otros en el espacio y en el tiempo para que crezca y madure la novedad que ellos elaboran (inconscientemente).
· Una reacción se quiere mantener porque va en la dirección de la termodinámica. Busca la mejor manera de mantenerse y encuentra que dar el salto a la vida es la mejor manera de mantenerse aunque estar vivo retarde la dirección termodinámica.
· Cuando situamos nuestro ser en nuestro querer, y nuestro querer en el impulso que él prolonga, comprendemos y sentimos que la realidad es un crecimiento perpetuo, una creación que prosigue sin fin.
· La vida jamás se ha esforzado en prolongar indefinidamente la existencia del individuo.
· La realidad se hace a través de la que se deshace.
· Cada especie se comporta como si el movimiento general de la vida se detuviera en ella en lugar de atravesarla.
· Intuición e inteligencia representan dos direcciones divergentes del trabajo consciente. Un ser humano perfecto sería aquel en el que esas dos formas alcanzasen su pleno desarrollo.
· Todo sucede como si un ser difuso (superhombre) hubiese intentado realizarse y sólo lo hubiese conseguido teniendo que renunciar en su camino a una parte de sí mismo.
· La conciencia es libre. Es la libertad misma, pero no puede atravesar la materia sin posarse en ella. Esa adaptación es lo que se llama intelectualidad.
· La inteligencia siempre verá a la libertad como una necesidad.
· Con la intuición no nos sentimos aislados de la humanidad y la humanidad no nos parece aislada de la naturaleza.
· Me pregunto por qué existo y luego por qué existe el universo. La existencia sólo se me ofrece como una conquista sobre la nada. Pero la nada no existe. Siempre hay algo, y ese algo simplemente evoluciona.
· La forma no es más que una instantánea tomada sobre una transición. El cambio es continuo y no está hecho de discontinuidades (el número pi, heisenberg)
· Los mismos principios no son admisibles en el origen y en el fin de un progreso. Ni la creación ni la aniquilación son posibles cuando se trata de los corpúsculos constituyentes de un átomo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...